El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (Cierval), Rafael Ferrando, ha presentado la actualización de las conclusiones de la Cumbre Empresarial de la Comunidad Valenciana, celebrada en Peñíscola en 2005, al tiempo que propuso "aprovechar la coyuntura de la actual y grave crisis económica para sentar las bases de un nuevo modelo de crecimiento valenciano".
Ferrando constató la "validez y vigencia" de las conclusiones de 2005 y señaló que existe "una mayor urgencia de cumplir cuanto antes todos los compromisos adquiridos por las empresas y la administración" dada la actual situación económica, que recomendó aprovechar "para sentar las bases de un nuevo modelo de crecimiento valenciano, basado en la diversificación productiva y de actividad, el avance de la productividad, la formación y la tecnología para mejorar la competitividad".
En este sentido, planteó diez medidas "urgentes" a adoptar por las diferentes administraciones públicas, como "dotar de la máxima prioridad política y presupuestaria a las políticas públicas de refuerzo de la competitividad empresarial y regional" y "generar medidas e instrumentos que permitan prestar la máxima atención a las necesidades financieras de las empresas, en particular de las pyme, para desarrollar sus inversiones y para financiar su circulante".
Rafael Ferrando incidió en la urgencia de "contener el gasto público hasta que se recupere la senda de crecimiento a medio plazo, con la excepción de la inversión en infraestructuras productivas, es decir, aquellas que contribuyen directa o indirectamente a la mejora de la competitividad" y de "flexibilizar los mercados de bienes y servicios y el mercado laboral garantizando la unidad de mercado".
Pidió también que diseñen "un nuevo modelo energético que contemple todas las fuentes de energía, incluyendo renovables y nuclear, y que tenga en cuenta sostenibilidad, coste y seguridad de suministro", que promuevan en el sistema educativo "la cultura emprendedora, la asunción de riesgo y la innovación, reforzando la formación del capital humano y tecnológico de las empresas".
Además, instó a las administraciones cumplir "con puntualidad" los plazos administrativos y de pagos, y demandó "una mayor eficiencia y agilidad en sus actuaciones que proporcionen la seguridad jurídica necesaria y garanticen la unidad del mercado".
El último punto del decálogo aprobado aboga por "continuar con el diálogo y la concertación social" como instrumento con "una gran eficacia" demostrada "para impulsar el progreso económico y social de la Comunitat, especialmente en momentos de crisis como el actual". Asimismo, estimó necesario "recuperar cuanto antes la confianza en la capacidad de las empresas valencianas para salir reforzadas de la crisis y liderar el crecimiento nacional de los próximos años".